No podía faltar. Un clásico. Ir a Piriapolis y no pegarse una vuelta por el Cerro del Toro es una lástima, así que, fuimos. Y el Toro está ahí, como siempre, como cuando mi viejo siendo un niño iba y se trepaba en él...hace mil años que el torito está ahí, erguido, orgulloso...cuidando la fuente.-
Es una pena que la Intendencia de Maldonado no le preste más atención y cuidado. Hay muchos ¨security¨ ó ¨güardaparques¨ pero me parece que están para ¨otra cosa¨...y está bien, vigilan a la gente, supongo que para que no haya desmanes...pero..., las escaleras para subir hacia el Toro y luego hacia el Puma, deján mucho que desear...y es una verdadera lástima...